EX de Cuauhtémoc Blanco comparte historias
En las canchas de futbol del Deportivo Democracias, en Azcapotzalco, América ansiaba los sábados para acompañar a su hermano al entrenamiento de futbol con el equipo Impala, pero no porque le gustará el deporte, sino por Cuauhtémoc Blanco, un niño que a sus 7 años sobresalía del resto de los jugadores.
“Esperaba cada fin de semana bien contenta, porque iba a echarle porras”, recuerda América. En recuerdo de esos momentos, la ex edecán del desaparecido programa Muévete, regresó al Deportivo Democracias a desempolvar los recuerdos. El pequeño futbolista, habitaba en Tlatlilco con su abuelita y acudía a dicho deportivo para ser entrenado por la mamá de América. Él se echaba sus jugadas de lujo para apantallar a la niña que le gustaba: América, quien jugaba basquetbol. “Desde niños traíamos el gusanito de que nos gustábamos. Él de repente le gritaba a mi mamá: ‘¡suegra, suegra!’. Mi mamá nada más le decía: ‘primero lávense los calzones!’”.
Cuando América calentaba alrededor de las canchas de basquet, Temo pasaba y le decía: ¿verdad que te conozco?’, pero ella se daba a desear y no dio pie a más. Hasta que en 1985 cada quien tomó su camino. El tiempo pasó y América se convirtió en modelo y Temo en futbolista. Sentencia Alex Lora en uno de sus temas que las piedras rodando se encuentran y en América y Blanco aplicó.
“Un día de la nada que lo vuelvo a ver. Nos mandamos papelitos con los números (de teléfono) y al otro día ya nos estábamos hablando”, recuerda América. Después se quedaron de ver en el Metro Camarones, él la invitó a visitar a su familia. Él ya presumía que acababa de entrar a las fuerzas básicas del América. Y de ahí pa’l real. Los coqueteos de la infancia se convirtieron en una intensa historia de amor.
Hace truene su anuncioComo a Temo le estaba yendo bien, América
no se quería quedar atrás, por lo que se puso a darle duro al modelaje, pero la chamba los distanció porque ella viajaba mucho.
Llevaban tres años de relación.Y de regreso de uno de esos viajes, América
se enteró que Cuauhtémoc iba a ser papá. “Para mí fue el dolor más grande”.
Y fue el motivo suficiente para dar por concluida su historia.
América fue de las novias consentidas de la abuelita de Blanco