El corazón todo lo puede
Agencia Reforma
Dicen que el amor no tiene edad, y, al parecer, es un dicho que Hollywood ha sabido explotar muy bien, pues, a lo largo de los años, ha inundado las pantallas con historias en las que unas cuantas arruguitas, canas y años de más no impiden que se consume el romance. La fórmula de la mujer atraída por un hombre más joven, o viceversa, ha tenido larga vida dentro del séptimo arte: sólo hay que recordar a Anne Bancroft y Dustin Hoffman en El Graduado, película que a finales de los 60 se llevó seis Óscares, incluidos los de Mejor Actor y Actriz. La cinta, basada en la novela homónima de Charles Webb, muestra cómo la señora Robinson (Bancroft), casada, desea seducir al j

oven Ben Braddock (Hoffman), sin importarle las consecuencias. Estas parejas no son los únicos ejemplos, pues muchas otras han apoyado la teoría de que Cupido no toma en cuenta los años...
Michelle Pfeiffer y Paul Rudd En Nunca Podría Ser Tuya (2008) Pfeiffer da vida a Rosie, una madre divorciada que se enamora perdidamente de un actor (Rudd) 11 años menor que ella.
Winona Ryder y Richard Gere Cómo no recordar el intenso romance que vivieron estos dos actores dentro del filme Otoño en Nueva York (2000). En la cinta, ella da vida a Charlotte Fielding, una joven con una enfermedad terminal y quien, con su dulzura, conquista el corazón del veterano Don Juan Will Kane, personificado por Gere. Scarlett Johansson y Bill Murray Muchas veces las almas solitarias se atraen, y eso es lo que experimentan
Scarlett Johansson y Bill Murray en Perdidos en Tokio (2004) , donde ambos se encuentran en un país y en una cultura totalmente diferentes a la suya, pero que termina uniéndolos de manera más espiritual que física.
Amanda Peet y Jack Nicholson Diane Keaton y Keanu Reeves Con sus aires de seductor, Nicholson se robó el corazón de Peet, mientras que la elegancia y seguridad de Keaton enamoró a Reeves. Pero que nadie se alarme por la diferencia de edades, pues esto sólo sucede dentro de la trama de Alguien Tiene que Ceder (2004), cinta dirigida por Joan Chen.
Drew Barrymore y Hugh Grant Alex Fletcher es una ex estrella de pop que vivió su mejor momento en 1986, y Sophie Fisher, una ex estudiante de literatura que cuida las plantas en el departamento del músico.